La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) expresa su más enérgico repudio ante los ataques sufridos por Carolina Amoroso (TN), Rolando Graña (América TV) y sus respectivos equipos periodísticos.

Los hechos se desarrollaron mientras ambos móviles de exteriores cubrían las manifestaciones que se desarrollan en la República Plurinacional de Bolivia.

En el caso de Amoroso, caminaba y relataba el clima que se vivía en el lugar, mientras se percibían gritos ofensivos y una creciente actitud intimidante por parte de los manifestantes, lo que propició la interrupción del móvil en vivo. Por su parte, Graña también sufrió la agresión de los participantes de las marchas que se realizan en la ciudad de La Paz.

En este contexto es importante subrayar que, ante un proceso político de gran trascendencia para Bolivia y la región, se debe garantizar el derecho de la prensa a ejercer su labor sin ningún tipo de limitaciones.

Como ya hemos expresado en reiteradas oportunidades, situaciones como las que se viven en Bolivia, constituyen obstáculos a la libertad de expresión y de prensa, derechos tutelados por los tratados internacionales vigentes en la materia.

Al respecto, es preciso recordar que la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la OEA establece taxativamente que “el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada.”

En este sentido, resulta necesario que, desde los estados se lleven adelante todas las acciones tendientes a  garantizar el libre ejercicio del periodismo a fin de dar un claro mensaje de respaldo a la libertad de prensa y el derecho a la información a los efectos de que hechos como los que aquí se repudian nunca más vuelvan a ocurrir.

La Fundación LED continuará monitoreando e informando sobre el estado de la libertad de expresión y de prensa en aquellos países de la región en los cuales dichos derechos se vean limitados, al mismo tiempo que continuará trabajando con otras organizaciones continentales en aras de recuperar la plena vigencia de estos derechos fundamentales y la consolidación de los valores republicanos.